martes, 2 de enero de 2024

Retales.

Estas son algunas de las cosas que nunca dije. 

Tal y como las ves se quedaron, y con las ganas de decirlas me quedé yo. 

El mar del pasado nos está trayendo a la orilla recuerdos desagradables, pero hoy se rescatan algunas cosas "de valor" (llamarlo tesoros sería demasiado pretencioso por mi parte). Adviento hasta que nosotros digamos.


Y el mundo volvió a girar para llegar a su lugar de origen tras verme cumpliendo años sollozando entre tus brazos; aunque eso no le importase en absoluto, él siguió con esa firmeza que le caracteriza. Durante este viaje alrededor del sol aprendí varias cosas, algunas de ellas bastante tarde, (17/09/2017)


Contigo a oscuras en la cama es como veo las cosas claras, como curo cicatrices de los cortes que producen tantas confesiones. Resolviendo diferencias con comida como enlace en una cena cara a cara que es un premio a la paciencia. De camino a casa en coche recreando en mi cabeza como empezar a cogerte por el culo y provocar placeres que no conozcan más ubicaciones que tu cuerpo. Otra opción sería no habernos conocido y seguir siendo un cobarde, pero esa opción la desecho porque... ¿Cómo decirte que lo único que contemplo es seguir compartiendo vivencias codo con codo en esta locura clandestina?

No hizo falta Celestina, sólo coraje y ahora el mundo nos contempla acurrucados (19/09/17)

Fugaz fue lo que fuimos,
Eterno lo que somos
Afrontarndo Un futuro sin fin (15/01/2018)

Consecuencia, tal vez, de crecer en una selva urbana, en una jungla personal donde desde fuera te muerden si fallas, donde dentro te fustiga cada lágrima, siempre coquetee con el fracaso, disfrute las buenas vistas que ofrecen los abismos y me creí un funámbulo en cualquier filo.

Al final, por supervivencia, por estupidez, o tal vez por un poco de ambas, alimenté ese miedo y me retroalimenté de él, lo usé como una suerte de coraza que realmente protegía más por fuera que por dentro; más bien fue una doncella de hierro que me acompañó en cualquier camino que tomase. Y juro que en todos ellos me lastró.

Ahora me pregunto, ¿por qué hablo en pasado? (12/05/2018)

No quiero empezar con promesas.

Te quiero. Pa' siempre-siempre.

Y una vez que eso ha quedado claro, pienso ser esclavo de mis palabras, de la misma forma que soy responsable del tiempo que me queda y que, sin dudarlo ni un solo segundo, quiero compartir contigo.  (11/12/2023)


 ¿Cómo se paga la deuda de haber hecho añicos lo más puro que tuviste?

[...]

Voy a estar ahí para matar fantasmas, para enterrar recuerdos. 

Voy a darte calor, aunque éste me mate.

Voy a estar ahí, no voy a estar en ninguna otra parte. 

Voy a hacer que sanes de felicidad. (27/12/23)


Hace ya algún tiempo que soy más consciente de mi propio aprendizaje. Aunque éste, como tantas otras cosas en la vida, a veces me ha resultado esquivo y se ha mantenido agazapado entre banalidades que ocupan mi vida esperando su momento. 

Ese momento parece que ha llegado, como llegaste tú, como un relámpago, y ahora todo es tormento tormenta.

Supongo, entonces, que el aprendizaje es como la lluvia, que nunca es a gusto de todos, menos aún a gusto mío. 

Recuerdo ahora cuando en 2009 escuché esa frase de: "quién diga que se aprende a palos que se autoflagele si quiere, yo prefiero aprender pensando". Y lo peor es que me lo creí. 

No aprendí pensando... De hecho, me dí cuenta que me representaba más esa frase de "[...] metí hasta el fondo la pata. Y de tanto tropezar la puta piedra va a acabar por pensar que soy idiota". 

Porque sólo un idiota hace lo que hice. Porque sólo un idiota miente sobre mentido. Porque sólo a un idiota le entregan algo tan frágil y único como la confianda de una persona y la hace añicos sin darse cuenta. Sólo un idiota es capaz de enfadarse por su propia inoperancia a la hora de comunicar cómo se encuentra. (30/12/23)