Me parto en mil pedazos
mientras intento curarte.
Reclamo atención
para desviarla a no sé dónde.
Miro con entusiasmo al futuro,
siendo devorado por recuerdos.
Me encanta escucharte,
pero me cuesta un mundo decir lo que siento.
No me valoro,
y admiro lo que estoy consiguiendo.
Hago como que no me importa,
sin embargo no puedo parar de pensar.
Soy feliz a tu lado
aunque me gane la melancolía.