sábado, 26 de noviembre de 2011

Boom.


Acabo con su brillo en el fondo de un mueble, en la casa del lago un mes de Diciembre. Tú que recuerdas bailar en Septiembre. Tú que en sus manos querías estar siempre. Que el hombre levante su casa, que siempre que nazca que empiece a viajar que caliente su hogar, que no pierda la paciencia en encontrar su lugar.

Quizás la oscuridad no te pudo encontrar y se cansó, o algo grande le esperaba y se marchó, como Alexander Supertramp no volvió.

Ya no es momento para que finjamos nada.