viernes, 22 de junio de 2012

Venancio "El del sine".


Cuando saludo a Venancio, percibo por su apretón de manos que es todo un personaje y que no me he equivocado al elegirlo.

Viste pantalón celeste de mil rayas y camisa blanca de mangas largas que le protege, a pesar del calor de ese día, del frescor que tiene la casa solariega donde vive.

A juego con el vestuario, sus ojos de color azul intenso como si fuese una impronta del Caribe mexicano, donde nació y su pelo, totalmente canoso como un depósito de todo lo que ha observado y vivido que luego ha centrifugado y plasmado sobre su diario.

Tiene un porte propio de los galanes de Hollywood, quizás por eso se dedicó al negocio del cine y cuando contesta a mis preguntas no puede evitar una risa nerviosa y un brillo especial en sus ojos producto, seguramente, de los recuerdos que afloran desde la memoria de su disco duro, el cual, tiene una capacidad infinita.

Sus ganas de vivir y su aspecto son impropios para su edad, para mí que este hombre tiene un pacto con el "Anticristo".



Morgado's
"Historia de vida de Venancio Muñiz Pajín"