domingo, 2 de octubre de 2011

¿Conocen esta situación?

Estás en, por ejemplo, un bar, y de pronto alguien pregunta: "¿Y la selectividad cómo la acabaste?".

Y es entonces cuando de repente todo el mundo alrededor de la mesa acapara ese tema y las distintas conversaciones que había antes se fusionan en una sola, la cual cae en una aburrida y absurda monotonía.

La verdad, me entran ganas de coger un arma y hacer: Bang!. Adiós. ¿Es que no entienden que me da igual? Que mientras ellos creen estar aconsejándome según dicen por mi bien, (en verdad es que cuando ellos tuvieron la oportunidad de elegir le faltaron huevos, y ahora les da miedo ver a un individuo que realmente puede, o intenta, hacer algo que le gusta y le llena, pero eso no viene a cuento) yo ya he elegido, y mientras siguen perdiendo el tiempo hablando de un sinsentido, yo permanezco callado, pensando en que me gustaría ir algún día al cine con ella.

Álvaro Morgado Ortiz.